Acceso Parlamento de Galicia

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Acceso Parlamento de Galicia

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El proyecto quiere formar un todo con el Parlamento de Galicia resolviendo la conexión planteada en el concurso. Se crea un edificio que es una entrada accesible así como un elemento discreto y tranquilo pero que obedece al carácter representativo propio de su uso: la puerta de entrada al Parlamento de Galicia.

Se toman como referente aquellas arquitecturas estereotómicas que utilizan el peso de la piedra para darle un simbolismo y una relación sólida con el paso del tiempo a una sede parlamentaria que es una celebración y la representación de los poderes de la democracia.

Establecemos una resonancia entre nuestro proyecto y los soportales de Santiago que te protegen de las inclemencias del tiempo, creando una relación de identidad local por su ritmo, materialidad, luces y sombras y establecen un límite difuso entre el interior y el exterior; al igual que lo hacemos entre la vida pública y el gobierno gallego.

Buscamos proximidad a la autoridad a través del material, de la escala y de los ritmos de la fachada, consiguiéndose una escala humana y a la vez un edificio casi atemporal, arcaico y representativo.

El granito silvestre flameado se convierte en el objeto que articula la fachada dándole un acabado que se identifica con nuestra arquitectura tradicional, la de los hórreos y de la catedral de Santiago. La pátina que se formará sobre la fachada hará que envejezca con dignidad y se integre con el conjunto del edificio con el paso del tiempo.

Se facilita la entrada al Parlamento creándose recorridos peatonales accesibles que, tal y como se representa en las plantas, nos permite el acceso diferenciado a través de las bandas finas de piedra de las zonas destinadas al tráfico rodado.

El acceso a la planta baja desde el parking nos deja muy cerca del control de accesos. Una vez que se pasa el control de acceso, llegamos a una zona amplia que después nos comprime y en la que tenemos acceso a la planta de acceso al edificio a través de escaleras o ascensor en la que el espacio se expande a través de la comunicación con la planta superior.

Se considera muy importante el matizar los límites entre lo público y lo privado, entre el exterior y el interior, entre los gobernantes y el pueblo creando un filtro de privacidad hacia el Parlamento a través de un espacio semipúblico que actúa como unión monumental entre la naturaleza y en cobijo; entre el exterior de la vida pública y el interior de la vida parlamentaria.