CASA LD
A Coruña
La parcela, caracterizada por una fuerte pendiente y por sus excelentes vistas hacia A Coruña al norte, determina la implantación de la vivienda. El sótano, situado a la cota de la vía, permite elevar la planta principal sobre el terreno, mejorar su relación con el paisaje y conectar en una misma cota la zona de día, el porche y la piscina.
La casa se desarrolla fundamentalmente en planta baja mediante una organización en L que separa con claridad las zonas de día y de noche. Esta geometría protege la vivienda de los vientos dominantes del nordeste y genera, en torno al porche y la piscina, un espacio exterior resguardado y con un microclima propio, abierto hacia el sur y vinculado directamente a los espacios principales de la casa.
La zona de día se plantea como un espacio prácticamente diáfano, de casi tres metros de altura, definido por la continuidad espacial entre el norte y el sur. Esta disposición permite combinar las mejores vistas hacia el paisaje y A Coruña con una apertura completa hacia el sol, el porche y la piscina. Sus orientaciones sur y oeste prolongan la entrada de luz natural y permiten disfrutar de este ámbito durante gran parte del día.
En el otro brazo de la L se sitúa la zona de noche. Los dormitorios se orientan hacia el este para recibir el sol de la mañana y mantener su privacidad respecto a la zona de día y a la piscina. El pasillo funciona como una franja intermedia y como un filtro que refuerza la independencia entre ambos ámbitos sin romper la unidad de la vivienda.
La materialidad exterior se apoya en el uso de hormigón coloreado, ejecutado con encofrado de tablero tricapa en las fachadas principales. Sus distintas terminaciones —abujardada en algunas zonas y pulida en seco en otras— introducen variaciones de textura y profundidad que permiten que el volumen dialogue con la luz y con el paisaje. En el interior, los suelos de madera acabados al aceite aportan continuidad y calidez, además de estar especialmente preparados para su utilización con suelo radiante.
La vivienda incorpora un sistema de recuperación de calor y dos equipos independientes de aerotermia: uno destinado a la piscina y otro a la calefacción y a la producción de agua caliente sanitaria. Estas soluciones reducen el consumo energético y completan una arquitectura concebida desde la orientación, la protección frente al viento y el aprovechamiento de las condiciones naturales de la parcela.